"–¿Es usted Dios o el diablo? –le preguntó en una ocasión el moribundo. […]
–Un poco de ambos –respondió al fin.
–Yo en principio soy ateo –informó el paciente–. Aunque en realidad tengo mucha fe.
–Como mucha gente. […] el cielo puede esperar. Y el infierno le viene pequeño.
[…] A diferencia de usted … yo sí soy creyente, pero ya no tengo fe."
–Un poco de ambos –respondió al fin.
–Yo en principio soy ateo –informó el paciente–. Aunque en realidad tengo mucha fe.
–Como mucha gente. […] el cielo puede esperar. Y el infierno le viene pequeño.
[…] A diferencia de usted … yo sí soy creyente, pero ya no tengo fe."
— Carlos Ruiz Zafón, El Prisionero del Cielo